8 beneficios de hacer una donación en vida

Donación en vida

¿Qué es mejor realizar una donación en vida de mis bienes o dejarlos en herencia? Esta pregunta, que muchos nos planteamos en algún momento de nuestra vida, no tiene una respuesta definitiva.

Aunque la herencia sigue siendo la opción más utilizada, al ser la menos costosa, no siempre es la más conveniente. Según el caso, será mejor donar o dejar en herencia.

A través de este artículo te damos a conocer 8 beneficios de la donación en vida.

¿Qué es una donación?

La donación es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta (artículo 618 del Código Civil).

La donación no obliga al donante, ni produce efecto, sino desde la aceptación (artículo 629 del Código Civil). Es decir, será necesaria la aceptación del donatario para que la donación produzca sus efectos.

En definitiva, se trata de un “regalo”. Con él harás feliz a la persona que lo recibe y también obtendrás una satisfacción personal. Sin embargo, frente a la creencia de que este “regalo” es gratuito, debes saber que está gravado con varios impuestos.

Es un “regalo” que cuesta dinero, tanto al que regala, el donante, como al que recibe, el donatario:

  • El donatario de cualquier bien tendrá que hacer frente al pago del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Ahora bien, este tributo está cedido a las Comunidades Autónomas. En cada Comunidad su regulación es diferente. En algunas de ellas se establecen importantes reducciones o bonificaciones.
  • Solo en caso de recibir por donación un inmueble urbano, el donatario tendrá que abonar la “plusvalía municipal”.
  • El donante deberá declarar la donación en su Declaración de la Renta, a excepción de que se trate de la vivienda habitual y la persona tenga más de 65 años o que lo donado sea dinero.

Nos detendremos en el análisis de estos tributos en un artículo aparte para ahondar mejor en la materia.

No obstante, la donación en vida tiene una serie de beneficios que te detallamos en este artículo.

¿Cuáles son los beneficios de hacer una donación en vida?

1. Ayudar a las personas queridas en caso de necesidad

Hoy en día la situación económica de muchas personas atraviesa momentos muy delicados y difíciles, sobre todo la juventud. Los hijos están viviendo unas circunstancias desafortunadas que les impide independizarse y vivir su propia vida.

En una herencia hay que esperar al fallecimiento para que los hijos reciban los bienes que le vas a transmitir.

La donación puede realizarse en el momento que se desee, cumpliendo los requisitos pertinentes. De esta forma, podemos resolver los apuros económicos de nuestros herederos durante nuestra vida. Esta es la razón más frecuente por la que se realizan donaciones en vida.

Por ejemplo la donación de un padre a un hijo de un piso para que tenga su propia vivienda o de un terreno donde construir su casa o, incluso, de dinero.

2. Evitar discusiones a la hora de repartir sus bienes

Es muy frecuente que surjan discusiones y problemas entre los herederos después del fallecimiento de una persona.

Si tienes claro cómo repartir los bienes es aconsejable donarlos en vida, no esperar al fallecimiento, y ver disfrutar en vida a tus seres queridos.

Las donaciones en vida pueden llegar a evitar discusiones al repartir herencias. Es por eso que las donaciones en vida son recomendables si los padres tuvieran claro qué bienes dejar a cada hijo. Los donantes/padres pueden imponer determinadas condiciones a cambio de hacerla, como establecer quién quieren que les cuide de ser necesario o reservarse algún derecho sobre la vivienda donada, normalmente el usufructo. Una vez realizada no hay vuelta atrás.

Kenari Orbe, abogado y socio director de Kenari Orbe Abogados

3. Imponer al donatario un plazo o una condición

El donante podrá someter la donación al cumplimiento de un plazo o a una condición, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la ley.

Se habla de:

  • Plazo o término cuando se somete la donación a un acontecimiento futuro y seguro (por ejemplo, la mayoría de edad).
  • Condición cuando el acontecimiento es futuro e incierto (por ejemplo, contraer matrimonio o estudiar una determinada carrera).

En este caso, la donación existe, pero su eficacia queda supeditada al cumplimiento de las circunstancias exigidas por el plazo o la condición.

4. Reservar la facultad de disponer de lo donado

El donante se puede reservar la facultad de disponer de algunos de los bienes donados o de alguna cantidad con cargo a ellos. No se puede reservar la facultad de disponer sobre todos los bienes donados,  solo sobre alguno de ellos.

Si el donante muere sin hacer uso de este derecho, el donatario pasará a ser titular pleno, libre y definitivo de lo donado.

En ningún caso, el donante, que ya no es dueño, puede recuperar la propiedad de lo donado, solo podrá disponer en favor de un tercero. En consecuencia, el donante podrá alterar la donación porque lo estableció al donar y fue aceptado por el donatario.

Un buen ejemplo sería el padre que dona una finca de labor y una vivienda a un hijo, podrá reservarse la finca de labor para disponer de ella,  en cualquier momento. Siempre para transmitirla a un tercero, nunca para recuperar la propiedad.

Mientras el padre no haga uso de esta facultad, el hijo disfrutará plenamente de la finca de labor. Fallecido el padre sin hacer uso de esa reserva, el hijo adquiere la plena titularidad de la finca de labor.

5. Lo donado puede volver a la propiedad del donante

Es lo que se conoce como pacto de reversión de la donación. El donante puede, para cualquier caso y circunstancias, establecer el derecho de volver a adquirir lo donado (recuperar su propiedad), lo que tendrá lugar cuando finalice el plazo estipulado o cuando se cumpla la condición establecida.

La donación con pacto de reversión se diferencia de la donación con reserva de la facultad de disponer, a que nos hemos referido anteriormente, en que en esta última el donante no recupera la propiedad.

Por ejemplo cuando los padres donan una vivienda a un hijo pueden estipular que la propiedad vuelva a ellos en caso de fallecimiento del hijo o por el transcurso de un plazo de 5 años.

6. La donación con reserva de usufructo

El donante puede reservarse el usufructo del bien donado y transmitir la nuda propiedad al donatario.

El donatario no podrá vender, gravar, hipotecar, ni disponer del bien objeto de donación hasta el fallecimiento del donante.

El pleno dominio se consolida en el donatario al fallecimiento del donante o si el donante renuncia al usufructo.

Un ejemplo muy frecuente es que se done una vivienda a los hijos pero reservándose los padres el usufructo vitalicio sobre la misma. Esto permitirá a los padres vivir en ella hasta su fallecimiento o, incluso, alquilarla y hacer suyas las rentas. Pero, en ningún caso, venderla.

7. Revocación de la donación

Nuestro Código Civil contempla las siguientes causas por las que se podrá revocar una donación:

  1. Superveniencia de hijos: El donante sin hijos o descendientes podrá revocar la donación si, después de realizada ésta,  tiene un hijo.
  2. Supervivencia de hijos: El donante sin hijos o descendientes podrá revocar la donación si, después de realizada ésta, resulta estar vivo el hijo que se creía fallecido.
  3. Incumplimiento de cargas: Cuando el donatario voluntariamente deje de cumplir alguna de las condiciones que el donante le impuso.
  4. Por causa de ingratitud en los siguientes casos:
    • Si el donatario comete algún delito contra la persona, el honor o los bienes del donante.
    • Si el donatario acusa al donante de alguno de los delitos que dan lugar a procedimientos de oficio o acusación pública (robo, violación, fraude…) aunque lo pruebe. Salvo que el delito se hubiese cometido contra el mismo donatario, su cónyuge o los hijos constituidos bajo su autoridad.

Si se produce alguna de estas causas, el donante podrá ejercer la correspondiente acción en el procedimiento judicial adecuado.

Plazo de prescripción de la acción:

  • Supervivencia y superveniencia de hijos: 5 años contados desde que se conozca el nacimiento del hijo o la existencia del que se creía muerto.
  • Incumplimiento de cargas: no tiene plazo de prescripción.
  • Ingratitud del donatario: 1 año, contado desde que el donante tuvo conocimiento del hecho y posibilidad de ejercitar la acción.

8. Ubicación del inmueble donado o del domicilio del donatario

Como hemos indicado al principio, los impuestos que gravan la donación varían, y mucho, dependiendo de la Comunidad Autónoma donde radique el inmueble donado o el domicilio del donatario (si lo donado es dinero y otros bienes).

Puedes pensar que la donación en vida te puede acarrear un gran coste fiscal pero no siempre es así. Es conveniente contar con un buen asesoramiento fiscal y jurídico.