¿Quién hereda si la persona fallecida no tiene hijos ni padres vivos?

Si una persona fallece sin haber hecho testamento, la ley prevé una serie de normas para decidir quién y en qué medida está llamado a sucederle. Pero también en el caso de que una persona decida hacer testamento, el testador deberá respetar las porciones legítimas que el ordenamiento jurídico impone para sus herederos forzosos.

Según sea el escenario, la sucesión en caso de no existir hijos ni padres del fallecido es diferente. Veamos en qué consiste.

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¿Quiénes tienen derecho a heredar y en qué orden?

Tanto si hay testamento como si no lo hay, el Código Civil coincide en señalar quiénes son los parientes que tienen derechos hereditarios, y en qué orden heredarán, de modo que los parientes de un grupo excluyen a los del grupo siguiente.

El orden en el que podrán heredar los parientes del fallecido es: 

  • En primer lugar, los hijos y descendientes.
  • A falta de hijos o descendientes, heredarán los padres o ascendientes.
  • A falta de los anteriores, el siguiente con mejor derecho es el cónyuge.
  • Si no hay testamento, y operan las normas de la sucesión intestada, también tendrán derecho a heredar los hermanos y demás parientes colaterales hasta el cuarto grado de parentesco. Sin embargo estos parientes ya no se consideran herederos forzosos o legitimarios, y, en caso de hacer testamento, el fallecido no tiene obligación de respetar ninguna porción de herencia a su favor.
  • Finalmente, y si el causante murió sin dejar testamento, a falta de todos los parientes anteriores, heredará el Estado.

En resumen, si una persona hace testamento, puede disponer de sus bienes libremente siempre que respete los derechos hereditarios (la legítima) que la ley le impone a favor de sus hijos o descendientes, sus padres o ascendientes y su cónyuge.

En caso de no hacer testamento, la ley prevé que hereden, en este orden, los hijos y descendientes, los padres o ascendientes, el cónyuge, los hermanos y parientes colaterales y, por último, el Estado.

Pero ¿en qué consisten los derechos hereditarios de los parientes en cada caso?

¿Quién hereda a falta de hijos y padres si no se ha hecho testamento?

Según las normas de la sucesión intestada, que son las que se aplican cuando no hay testamento o el que hay no es válido, a falta de hijos y padres, heredarán los siguientes parientes:

  • En primer lugar, los descendientes de los hijos: nietos, bisnietos, etc., que heredan por representación de los hijos del fallecido.
  • A falta de los anteriores, heredarán los ascendientes distintos de los padres.
  • Una vez agotadas esas dos posibilidades, la siguiente persona con derecho a heredar es el cónyuge viudo no separado legalmente ni de hecho, quien lo hereda todo.
  • Si no hay cónyuge viudo, entonces heredarán los hermanos y los sobrinos directos, a falta de hermanos. Los sobrinos heredan por representación de sus padres, pero si no queda ningún hermano del fallecido, y todos los herederos son sobrinos, heredarán por cabezas, a partes iguales (artículo 927 del Código Civil).
  • Si no hay hermanos ni sobrinos, tendrán derecho a heredar los demás parientes colaterales hasta el cuarto grado.
  • Por último, y en defecto de todos los anteriores, heredará el Estado.

En todos los casos, la herencia se reparte por entero entre las personas con derecho a heredar, de modo que no queda ninguna parte que pueda ser repartida a favor de otras personas.

¿Quién hereda a falta de hijos y padres en caso de hacer testamento?

Al hacer testamento, el causante tiene libertad para disponer de la herencia a favor de quien considere, siempre que respete las porciones que la ley reserva a sus herederos forzosos o legitimarios, y que se denominan legítimas. A falta de hijos y padres del fallecido, son las siguientes:

  • Si hay descendientes distintos de los hijos, tendrán derecho a dos tercios de la herencia. Uno se denomina tercio de legítima estricta y otro es el tercio de mejora, que el testador podrá distribuir como prefiera entre sus descendientes, sin necesidad de guardar una proporción. El resto de la herencia es el tercio de libre disposición, y puede destinarse a quien se desee.
  • Si no hay descendientes, pero sí ascendientes distintos de los padres, estos tendrán derecho a la mitad de la herencia, a menos que concurran con el cónyuge, en cuyo caso solo tendrán derecho a un tercio de la herencia. El resto, dos tercios, es de libre disposición, y el testador lo puede destinar a quien quiera (cónyuge u otras personas).

Fuera de los supuestos mencionados, el testador tiene plena libertad para distribuir la herencia como prefiera, pero tendrá que respetar en todo caso la llamada legítima del cónyuge, que consiste en un derecho de usufructo viudal sobre una porción de los bienes de la herencia, y la porción exacta dependerá de con qué familiares concurra.

A falta de hijos y padres del fallecido, los escenarios posibles son los siguientes:

  • Si el cónyuge concurre con descendientes distintos de los hijos, tendrá derecho al usufructo sobre el tercio de mejora.
  • Si, a falta de los anteriores, el cónyuge concurre con ascendientes distintos de los padres, tendrá derecho al usufructo sobre la mitad de la herencia.
  • Si no hay descendientes ni ascendientes de ningún grado, el cónyuge tendrá derecho al usufructo sobre dos tercios de la herencia.

¿Influye en la herencia estar casado en gananciales o separación de bienes?

No, el régimen económico matrimonial no influye en la herencia. El único requisito que establece el Código Civil para que el cónyuge tenga derecho a ser llamado a suceder, en caso de que el fallecido no hiciera testamento, es que no esté separado legalmente ni de hecho (artículo 945).

En caso de hacer testamento, por el contrario, el testador puede decidir libremente dejar sus bienes a su cónyuge aunque estén separados legalmente o de hecho, y solo deberá tener en cuenta las legítimas a favor de los herederos forzosos.

Si los cónyuges estaban casados en régimen de separación de bienes, a la muerte de uno de ellos, se repartirán todos sus bienes, derechos y deudas sin limitación. Si estaban casados en régimen de gananciales, el testador solo podrá disponer en testamento de la mitad de los bienes comunes, ya que la otra mitad pertenece a su cónyuge en propiedad, al margen de los derechos de legítima que le otorgue la ley, que, como hemos visto, consisten en un usufructo sobre parte de la herencia.

Por tanto, la única diferencia entre estar casados en régimen de gananciales y estarlo en separación de bienes es que en el primer caso se presume que habrá bienes de titularidad común de los que uno solo de los cónyuges no podrá disponer completamente.

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